lunes, 16 de abril de 2012

The Last Day of Summer.

"Recuerda cómo solía ser cuando el sol inundaba el cielo. Recuerda cómo solíamos sentirnos.
Aquellos días no deberían acabar nunca." To wish impossible things - The Cure.


El cielo ahora está gris. Una capa nubosa y dulce se enreda en el aire y forma extraños y bonitos paisajes que sólo los que contemplan la mañana nacer son capaces de apreciar. Y tu respiración cansada no para, no para jamás.
Las nubes lo han cubierto todo, sí. No han dejado ni un atisbo de luz con la que poder sonreír y, ahora, esas lágrimas que creías malvadas son las únicas que te pueden salvar, esas lágrimas que ahora descienden suavemente por tus ilusiones mientras las bañan y las limpian de todo imposible. Y no sonríes, no.
Has comido una fresa mientras deseabas que su sabor a verano y luz calara en ti tan profundamente como lo hizo ese invierno extraño y amargo que te llenó de confusión y angustia. Te has vestido con ese pijama cálido y de textura familiar para poder percibir un poco de alegría, de alegría inyectada en él. Sí, en él, ya sabes quién.
Tenías sueños, muchos sueños, sí. Eran dulces y bellos, tan dulces y tan bellos que ahora se convirtieron en agua y, ni siquiera en la oscuridad grisácea de una primavera invernal has podido recuperar parte de la esperanza que guardabas, parte de ti almacenada en un tarro de cristal. Y sientes pena, mucha pena.
Antes era más sencillo, claro. Antes, cuando la impecable sonrisa de cada nuevo día te acariciaba con su frialdad te sentías dichoso, eternamente feliz. Amanecía un nuevo día y con él, un millón de oportunidades se enredaban en tu cabello y te susurraban bellas palabras de ánimos.
Ahora, rara vez deja de llover y mientras cantas esa canción intentando así eliminar todo sentimiento de dolor recuerdas y recuerdas sin poder evitarlo. Recuerdas sin quererlo, pero recuerdas.
Todos los días son el último día de verano cuando en tu corazón se implanta la eterna y horripilante idea de que todo se hundirá sin previo aviso. Todos los días son Septiembre cuando las ráfagas de viento te llevan al mar y te incitan a naufragar y abandonar. Y aún así, guardas la esperanza de que esa ventana que permanece abierta dé paso a un nuevo día soleado cuando lo único que hace es dejar entrar la lluvia que ahora te empapa por completo. Y aún así, sigues escribiendo cartas al verano que todavía no llegó rogándole que no sea tan cruel, rogándole que no te regale otro último día de verano tan frío.


Y piensas que será en vano mientras recuerdas cada verano y su último día.

The Last Day of Summer.

5 comentarios:

María Hojas De Papel dijo...

Me encanta *____* Y la foto es preciosa ^.^

Elise dijo...

Muchas gracias :3

†Antüan† dijo...

Amar es facil pero olvidar no, yo aun trato de olvidar esa persona, no digo que no sienta dolor por eso pero si te alejas s facil, yo por las cosas de la vida me aleje, y aunqueno paro de pensar en el la vida es mucho mas facil (aunque en el fondo igual sienta dolor)...

Te ama: Antuan

Nikol dijo...

Te ha quedado muy bien! Está genial la entrada!

Elise dijo...

Muchas gracias, chicas, un millón de gracias por pasaros y comentar.

Besos <33