lunes, 3 de septiembre de 2012

Contado por mis gnomos de jardín (IV)

"So if you've got nothing left to say, just say goodbye."
                                                                    The Cure - Bare.
Quería escribir algo sin sentido alguno, carente de sentimiento. Quería formar palabras danzantes y borrachas para amenizar esta noche de angustioso Septiembre y lograr que cayera la purpurina que se almacena en los recuerdos para poder crear poesía con ella. Y también quería bailar y no dormir. Y escuchar la banda sonora de mi vida mientras el reloj corre a través de la madrugada con una sonrisa bobalicona. Y luego susurrarle al tiempo que no le tengo miedo, que no es nadie para mí.
Y también quería gritar a través de la ventana y oler el fresco y suave aroma de una noche de verano. Y no tener miedo a perderte de nuevo. Y no soñar contigo, no dejar de pensarte, no dejar de creerte.
Quería tumbarme en tu recuerdo, acariciarte el pelo, enredarme en ti y aspirar tu aroma hasta colocarme por completo. Quería vestirme con tu camisa y acariciar su suave tela que un día te protegió del frío.
Y, entonces, mientras temblaba en la suave y fina luz de los sueños, apareció un pequeñito y sonrojado gnomo de jardín. Daba saltitos de impaciencia mientras se atusaba el gorrito y con voz chillona me dijo:
-¡Elise, Elise! ¡Es urgente, corre, ven, el Sabio necesita hablar contigo! Me agarró del dedo meñique y tiró de mí. Sabía dónde me llevaba y no quería ir, no todavía.

Ante nosotros apareció un bonito jardín. En verano éste es un precioso lugar bañado de color y vida, pero ahora que Septiembre se había adueñado de él poco a poco se tiñó de marrón, aunque bien es cierto que su encanto infantil seguía allí.
En los grandes árboles se podía ver cómo los gnomos más pequeños jugueteaban en las ramas, y las gnomas más presumidas hacían coronas de flores con margaritas de colores. Y más allá, cerca de una gran roca se encontraba sentado el gnomo Sabio. Las arrugas le poblaban el rostro y unos cuantos mechones canos se vislumbraban debajo de su gorro rojo y picudo. Al abrir su enana boca las palabras le empezaron a brotar y cayeron de sus labios como una cascada de versos sin dueño.
-Es imposible, ya no sé qué más hacer. Lo he intentado todo y no he podido. Tus recuerdos te ahogan sin sentido alguno y ese adiós escrito años atrás te espera siempre debajo de la almohada. Y todas las fotografías y canciones que amoldaste a su figura se clavan en tus labios. Sí, está claro que la fresca brisa de este verano que ya hace sus maletas te ha ayudado mucho. Las sonrisas ya se acercan a ti más a menudo y tú sabes abrazarlas. También has hecho un hueco para la esperanza y has aprendido a escribir sin tener en tu mente el chocolate de su mirada. Y además, has sabido apreciar lo cercano y a pasar tardes enteras sin echar de menos el roce de sus manos. Pero no es suficiente y sé que lo sabes.
Aún ansías hablarle, explicarle algo que ni siquiera tú comprendes y poder hundir la cara en su hombro. Y no me mientas, sé que has escrito mil palabras sobre cómo le recuerdas, sobre despertarte a su lado y enredarte en su camisa. Sí, lo sé y no me mientas porque sé que todavía hoy, esta madrugada has vuelto a sacar aquellas cartas. Y has vuelto a dibujarle y preguntarte un millón de cuestiones sin respuesta.
Yo sólo te diré que si no tienes nada más que decir, sólo di adiós. Di adiós y olvida.

Y entonces desperté de nuevo en mi cama, con un cigarrillo que no había encendido entre los dedos y una lágrima colgando de mis pestañas.


4 comentarios:

María Hojas De Papel dijo...

Está genial ^^ Para variar jajaja La foto me encanta :3

Lausaver dijo...

Jo, que rabia no ser el primer comentario pokijuhygtugvbhjn D:
Bueno lo importante es llegar ¿no? xD
Otra vez es triste t_t aunque en verdad no tanto según se mire, algo en claro he sacado...decir adiós de una por todas. Aunque sé que no lo hare. En fin que me enrollo más que una persiana, que me encanta y que espero que sigas publicando más a menudo y me sigas avisando, ayer me pase y vi que no habías publicado y me dio un poco el bajón e_e

Walking Disaster. dijo...

Que gnomo más sabio... decir adiós siempre es difícil, aunque normalmente sea la única opción.

Esperanza Writes Too dijo...

Me ha encantado la entrada :)) Eso sí, la foto de los gnomos me ha dado un poco de mal rollo xDD

Besos <33