domingo, 17 de junio de 2012

Ganadores del concurso de cartas jamás enviadas.

Antes que nada, me gustaría daros las gracias a todos los que participasteis por las maravillosas cartas que escribisteis. Todas ellas serán publicadas aquí.
Elegir los ganadores ha sido una tarea complicada, pero os dejo aquí las cartas que, según mi opinión, tenían algo especial:

Carta de Álvaro Buendía del blog Confesiones de un distinto.

A mi futuro yo:


Sé que no te acordarás de estas palabras que escribiste hace años, que no recordarás que esta carta descansa en el fondo de un viejo baúl en donde voy a guardarla cuando la termine, pero solo escribo para desahogarme, para contarle mis secretos jamás confesados a alguien, aunque sea a mí mismo. Seguro que tus inquietudes no son las mismas que en este momento, que todo habrá pasado por entonces, pero ahora mismo solo puedo decir que no comprendo nada, no le encuentro sentido a mi vida… Te diré que mi problema es esta estúpida rutina, esta estúpida sociedad, esta estúpida crisis. Todos los días lo mismo, la misma gente, los mismos comentarios absurdos, los mismos lugares, todo igual día tras día. ¡Y yo quisiera viajar, conocer lugares y gente, ver el amanecer, bañarme en el mar, tirarme en paracaídas, nadar con delfines! ¡Correría, correría hasta que mis piernas no pudieran más! Pero no puedo. Debo ser el chico estudioso, el que siempre saca buenas notas, debo ser lo que ellos quieren que sea, lo que creen que soy. Debo luchar por un futuro en el que no creo, un futuro incierto, para convertirme en lo que eres ahora. Y, perdona que te lo diga así, pero me das miedo. Me da miedo acabar haciendo algo que no me gusta ni me satisface, estar para siempre encerrado en la peor cárcel, la amarga rutina. No quiero estar en una empresa desde el amanecer al anochecer. Dime, ¿qué vida es esa? Espero que si tu vida es así algún día recuerdes esta carta e intentes cambiarla a mejor, y hagas todo lo que no pudiste hacer en esta época, que no solo vivas, sino que VIVAS. Espero que hayas conseguido deshacerte de las cadenas que me atan a mí y contra las que no paro de luchar, de esta repugnante presión social que asfixia. Espero que seas una persona mejor y que hayas conseguido cambiar el mundo, como soñabas en estos días, pero no sabías cómo, no encontrabas por dónde empezar. Espero… Espero tantas cosas, pero como dicen, la esperanza es lo último que se pierde.


Un amistoso saludo,
Tu yo pasado.


Carta de Rick Blaine.


Te quiero. Jamás podré confesarlo, porque tengo un mundo en el que vivo. Un mundo hecho de rosas que a menudo se vuelven ligaduras que me impiden caminar; quizá una jaula de oro. 
Pero te quiero. Es una verdad certera, rápida, concisa, trágica, que nace y muere cada día en mi pecho al oír tus palabras, tu dulce pena, tu tristeza que yo enjugo con mis manos.Cuánto daría por poder sentarme junto a ti mirando al mar, en el sentido pleno de la palabra, de gran azul relajante y dorado por los rayos solares que no se puede percibir así sin quien lo merece reposando a tu lado.
Nuestra historia es la que nunca pudo ser. Algo así cantaba La oreja de Van Gogh. O un grupo de esos, de pop fácil que te conmueve a veces cuando tienes el día sensible. Aunque no lo reconozcas.Amo tus movimientos, tu forma de cantar suavemente; e imagino como debe ser el tacto de tus labios sobre el cuello, el pecho y más allá. Mi mente no tiene límites, ni censura, quizá por eso piensa cosas que me está vetado pensar, quizá por eso me he enamorado de ti.¿Y por qué? Porque eres el primer acorde extraído a una guitarra con dulces dedos, rompiendo el silencio, como se rompe también con el gemido de una mujer, presagiando una maravillosa melodía que te arranca de la muerte en vida. Porque eres un gorrión sobre la nieve, apagado, un ángel que olvidó que tiene alas, una princesa en su torre, tan mágica, tan de Bécquer: princesa inalcanzable de etéreos días.
Algo de magia debes tener cuando conviertes una hamburguesería una embajada de un mundo perfecto, y un parque en el cielo mismo cuando el crepúsculo envuelve las curvas de tu cuerpo.O quizá, los pragmáticos tienen razón, y todo esto no son más que hormonas que mi sangre bombea escribiendo tu nombre en mis neuronas. Mi hada de los bosques. Solo un sueño.Pero si es así, quiero estar contigo cuando me despierte.



Carta de Ana Jareño.


Tardé muchos años en saber cómo se llamaba realmente lo que sentía por ti.
Cuando te conocí, yo sólo era un chaval de 20 años perdido y abandonado al que le habían arrancado lo que más quería en el mundo, la esperanza. Pero, cuando vi esos ojos del color de la plata mirarme por primera vez al despertarme en aquella tienda de campaña en el desierto… no, no fue tu claridad lo que me hizo ver más allá. Fue tu forma de mirar, la que me recordó a mi mismo años atrás; la de no fiarse de nadie. Mis ojos heterocrómicos observaban siempre, rara vez se acercaban a los demás. Pero había algo más en ti que a mi me faltaba: la valentía y el olvido del ego. Tu cabello albino y tu mirada sencilla y directa iluminaron mi vida antes de que me pudiese dar cuenta de la magnitud del encuentro. Algo de lo que tú nunca te diste cuenta… sólo yo.
Si leyeses esta carta, quizá me odiarías por haber sufrido tanto por ti… pero lo cierto es que, a la larga, me hiciste más feliz que infeliz. Y eso… es algo que solo yo sé.

Nunca, en mi vida, había sentido algo tan fuerte por nadie. Cuando viajábamos juntos, sólo con estar cerca de ti me sentía completo. Solía pensar que te protegía como a un hermano pequeño, y eso es lo que le contaba a los demás cuando me preguntaban por qué te seguía a todas partes, por qué te protegía incluso de aquello que no querías que te protegiese nadie. Yo siempre supe que podías hacerlo solo… pero mi corazón siempre me decía que tenía que andar detrás tuyo, por si algún día te caías de espaldas sin avisar. “Yo seré su salvador, como él lo fue para mi”, eso era lo que realmente me empujaba a vivir desde que me sacaste de aquél desierto… llevándote todas mis sombras con tu luz.

Siempre recordaré como odiabas lo mucho que te admiraba; solías decirme que no tenía por qué ser tan visceral con temas que “son mi problema”. Que preferías un amigo al lado, y no un padre detrás. Ojalá te hubiese hecho caso… quizá ahora seguiríamos juntos, si no hubiese sido tan cabezón. Pero qué le voy a hacer… tuve un buen maestro.

Fuiste como el hermano menor que nunca tuve, el que no tenía miedo de decirme la verdad a la cara tanto cuando la necesitaba como cuando solo me bastaba una mentira. El nombre puede llegar a ser realmente ominoso… “El niño verdadero”.


Alguien me dijo una vez que las personas tienden a olvidar los malos recuerdos. Quizá sea por eso que cuando pienso en ti, lo único que me viene a la cabeza son los buenos momentos que pasé a tu lado, las bromas sin sentido que uno decía y el otro continuaba en una espiral de absurdez que a veces sólo un par de ‘frikis’ como nosotros entendíamos. Las veces que un impulso valía más que diez gritos prohibiéndome saltar de un avión detrás de ti a pleno mar, lo mucho que me importaba que tú fueses feliz sin importar lo que costase y lo que llegué a sufrir cada vez que nos separábamos.
Pienso en ti e imagino tu claridad como persona, la del primer día, tu sencillez como ser humano y la bondad que ofrecías a todos sin excepción, cómo perdonabas a los que te habían hecho daño. Comprendía perfectamente que las chicas te prefiriesen a ti, aunque reconozco que alguna vez también te envidié, y mucho. Incluso para romper corazones tenias estilo, mamonazo…
Mucha gente me dijo que me equivocaba al defenderte. Que tú jamás harías lo mismo por mí. Es curioso que muchas veces, mi cabeza les creyera. Pero mi corazón nunca cambió de opinión sobre ti: eres mi luz, y te seguiré vayas donde vayas. Aunque no estemos juntos.
Así es. Incluso después de quedarme encerrado en la eternidad de la muerte, mi corazón siempre estará contigo, porque es tuyo. Jamás estarás solo, porque yo siempre estaré pensando en ti, mi esperanza. Mi esperanza, la que quiero que mis hijos imiten. Lo sueño cada noche, lo siento en cada lágrima que se me atraganta. Después de toda una noche llorando por no estar a tu lado, sonrío por pensar en el “Algún día”. “Algún día, todos juntos… de nuevo”, le digo a mi corazón para que descanse y sueñe con lo que desea...
Ojalá pudiese devolverte todo lo que le diste a mi vida, sin darte cuenta. Ojalá encuentres tu lugar en el mundo y puedas seguir sirviendo de ejemplo a los nuevos corazones que necesiten una luz. Que, algún día, consigas viajar a la Luna, tal como me dijiste que soñabas, un día de ésos… en los que viajábamos juntos.
Aquellos días, fui realmente feliz… daría lo que fuese por volver a caminar junto a ti.
Porque, lo que yo sentía, siento y sentiré por ti no se puede llamar amistad, ni tampoco amor. Es algo más fuerte. Algo que no entiende de tiempo, ni de distancia… que no siente el dolor que se supone al recibir golpes ajenos. Que sólo sufre realmente cuando el otro sufre. Porque lo más importante, es el otro. Sin importar qué, ni quién… Simplemente, “Protegiendo lo bueno”, aunque nunca te dejases proteger.

¿Es posible que un fantasma encuentre su faro en un puerto, tras años a la deriva en el mar de la soledad y el arrepentimiento? . . .
Yo sólo sé, que una promesa es una promesa


Pues sin nada más me despido, agradeciéndoos de nuevo vuestra  participación y dando la enhorabuena a los tres ganadores, aunque todos lo seáis por tan bonitas cartas.

Se despide,
La chica de ojos verdes.

4 comentarios:

María Hojas De Papel dijo...

¡Enhorabuena a los ganadores! :3 He leído las cartas y todas lo merecían y reconozco que la última es fabulosa,me ha hecho emocionarme :D Creo que todos tenéis talento así que , a aprovecharlo jaja
¡Un besito!

The Gossip Eye dijo...

Pero cuánto genio hay por ahí suelto :)

Sintiendo mucho no haber podido participar al final...

Me han encantado las 3 cartas.
Las 3 cuentan unas historias interesantes, realistas... vamos, que te hacen meterte de lleno en la historia (como sueles hacer tú con tus textos). Pero mi favorita ha sido la primera.
Me ha gustado eso de escribirse a si mismo. Además comparto muchas de sus ideas, muchas de las cosas que él querría hacer yo también quiero hacerlas, y tampoco puedo.

Supongo que solo nos queda esperar a que las cosas vayan mejor, no?
Como dice al final de la carta:
La esperanza es lo único que se pierde... :)

Buena elección de los ganadores ^ ^

muaaak.

alvarobd dijo...

Muchas gracias por el premio, me alegro de que te haya gustado. Ahora mismo no tengo tiempo para leer las otras cartas, pero en cuanto acabe los exámenes las leeré.
Gracias Gossip Eye, es un honor para mí que alguien se sienta identificado con mis palabras.
Muchísimas gracias por darme la oportunidad de participar y por concederme el premio, significa mucho para mí, de verdad.
Enhorabuena a los demás ganadores y a los que no ganaron que no pierdan la esperanza y que lo sigan intentando ;)

Nanaoba dijo...

Bua! Me ha emocionado mucho ver mi carta publicada, te agradezco mucho que me la publicaras al final, realmente es un gran honor para mí :) Mil gracias !!

Oh y gracias también a la gente que las ha leído, me alegra mucho que te emocionase tanto como a mí María Hojas de Papel, realmente es uno de los sentimientos más profundos que he llegado a crear con mis historias y es un verdadero halago que lleguen al corazón de otras personas :)

En fin no me enrollo más, de nuevo muchas gracias por esta oportunidad, Chica de Ojos Verdes! ^^