domingo, 11 de marzo de 2012

Era la famosa lluvia de Noviembre y tus ojos llenos de sueños.

No hay nada más que el sonido dulce de un mar cansado de contemplar el mismo cielo gris, que una empalagosa carta de amor rota en pedacitos tan pequeños como tus ojos color miel y una canción que grita desesperada en un vano intento de hacerse oír.
Se ríen las caracolas que descansan en tus manos y se ríen las nubes que tapan el sol de nuevo, como si de verdad pudieran evitar que cale en mis huesos de esta manera tan asfixiante.
Ya te has despertado en medio de este ruido tan silencioso y como cada domingo, tu sonrisa blanca y melodiosa ha resistido a la noche anterior entre sueños y huidas cortas.
Has escrito cientos de poesías con tu boca entreabierta en medio de la noche y ni siquiera eres consciente de que tus versos me han salvado de nuevo la vida, como cada domingo. Quizás así, con los labios llenos de palabras bonitas puedas sobrevivir a este desorden que se cuela en mi habitación acompañado de tu recuerdo nítido y esponjoso. Quizás así, tu lunes sea más alegre que de costumbre y la poesía que nace en tus pies y recorre tu cuerpo ría escandalosa y bella, como siempre ha sido tu imagen en mi cabeza.
Es tan bonito, tan sumamente precioso imaginar que a pesar de que el invierno se vaya acabando y vaya muriendo con el nacimiento de la primavera tú seguirás siendo tan frío y tan húmedo como el musgo de mis ojos y las carcajadas de la nieve.


Ya sabes que mi vida son las palabras, los versos que pueblan tu mirada.


Nunca me fue tan difícil escribir en domingo. November Rain.

3 comentarios:

Nikol dijo...

Te ha quedado muy bien, y ese cambio también. ;)

María Hojas De Papel dijo...

Es que es precioso todo *_* (Sé que siempre que comento digo lo mismo y supongo que ya estarás cansada de que te lo diga u.u)
¡Un beso!

Elise dijo...

Muchas gracias, chicas. Jamás me cansan vuestro comentarios : )

Besos <33